¿Qué son los cristales monofocales?
A diferencia de los cristales progresivos o los bifocales, los cristales monofocales incorporan una única graduación en toda su superficie. Permiten corregir problemas de visión cercana, lejana, astigmatismos…
¿Qué cristales monofocales puedo incorporar a mis gafas?
No todas las lentes monofocales son iguales ni tienen el mismo precio. En tu óptica podrán ofrecerte diferentes alternativas en cristales en función de su composición, diseño y fabricante. Los cristales también varían dependiendo de los tratamientos añadidos, filtros o su índice de reducción que será el que finalmente determinará su espesor.
En función del material en el que están fabricados los cristales estos pueden ser:
Cristales monofocales minerales:
Su composición está basada en el sílice (vidrio). Ofrecen gran transparencia y, en altas graduaciones, permite un menor espesor de las lentes. Son resistentes a las ralladuras pero, al ser completamente rígidos son más frágiles que otras lentes.
Admiten distintos tratamientos como el endurecido de su superficie o el antirreflejante. También podrás adquirir estos cristales monofocales coloreados, fotocromáticos (lentes que se oscurecen con la luz), degradados, espejados…
Cristales monofocales orgánicos:
Están fabricados con polímeros plásticos. Estos cristales son más flexibles y resistentes a la rotura pero pueden rayarse con más facilidad que las lentes minerales.
Son prácticamente irrompibles: son la opción ideal para los niños
En igualdad de graduación estas lentes son más ligeras que los cristales minerales y podrás adquirirlos coloreados o fotocromáticos.
Admiten también distintos tratamientos como el endurecido de su superficie, el antirreflejante, filtros contra la luz azul o el espejado-metalizado en distintos colores.
Cristales monofocales de policarbonato:
Su principal ventaja es la protección ultravioleta que ofrecen frente a las radiaciones perjudiciales del sol. Admiten también el tratamiento endurecido, antirreflejante o el teñido en distintos colores…
¿Qué es el tratamiento antirreflejante de los cristales?
El «tratamiento antirreflejante» (conocido también como antirreflectante) hace que los cristales sean más transparentes y evitan molestos reflejos y brillos sobre su superficie.
Además de una notable mejora estética -este tratamiento hará que parezca que los cristales de tus gafas no existen- tu visión será más descansada a la hora de trabajar con luz artificial o con el ordenador, por ejemplo. Y reducirás también los deslumbramientos cuando conduzcas por la noche…
No todos los tratamientos antirreflejantes son iguales ni tienen el mismo precio.
Los hay sencillos -monocapa- y otros que incorporan más ventajas. Son los llamados tratamientos antirreflejantes multicapa que incluyen el endurecido de las lentes que ayuda a que éstas se rallen menos en el uso diario. También el tratamiento antielectroestático, que evita que se pegue el polvo a la superficie de las lentes y el hidrófogo, que repele el agua y la suciedad facilitando así limpieza de tus gafas.


